Torres vigías
Como complemento del sistema defensivo en la edad media, además de castillos y fortalezas y de la milicia cancejil que a caballo recorría la costa a diario, un rosario de torres jalonaban la zona costera desde Ayamonte a Gibraltar. Son las torres vigías.
La Torre del Puerco
En la línea divisoria con Chiclana se encuentra la Torre del Puerco, de estructura cilíndrica y de 8 metros de altura con dos bóvedas.
Por la costa en dirección hacia Conil y en el cabo de su nombre, la Torre de Roche, de base cuadrada construida en la segunda mitad del siglo XVI, se conservaba relativamente en buen estado hasta hace poco tiempo. Convertida en faro para la navegación, las obras de adaptación han supuesto una intervención en su fisonomía que le ha quitado todo el empaque del pasado.
Le seguía otra torre, hoy desaparecida, que se llamaba Torre Blanca, en el lugar conocido por Puntalejo.
Ya en Conil, al pie del camino de Cádiz, en el acantilado, la Torre Atalaya, también desaparecida y su emplazamiento actualmente lo ocupa un poste de mampostería pintado de blanco que sirve de señal para la pesca y el calado de la almadraba. Le sigue la Torre de Guzmán de la que ya hemos hablado.
Torre de Castilnovo
Por último, dentro del término municipal, la Torre de Castilnovo es la de mayor importancia después de la de Guzmán ya que tenía doble misión: defensiva y de ayuda a la almadraba de su nombre. Formando parte de un recinto amurallado, pequeña fortaleza con Alcaide, cargo de preeminencia con voz y voto en el cabildo de Conil, recinto que fue destrozado por la fuerza del mar en el maremoto del día primero de Noviembre de 1755.
Torre de Castilnovo - Conil Estas torres, mediante un sistema de ahumados y señales con fuego, ponían en alerta a las torres vecinas avisando a las poblaciones para que estuviesen alertas. Con el paso del tiempo estas torres quedaron en desuso convirtiéndose en testigos mudos de un pasado lleno de sobresaltos.